Shinobi Chronicles

Noticias
05.08.15 La historia del foro recibe un giro grande, adelantándose 3 años en el futuro. ¿Qué les espera a las aldeas? Entérate sobre los detalles aquí.
22.07.15 Con la baja de actividad, la administración decide abrir un tema para que la comunidad aporte sus ideas con la intención de mejorar la situación del foro. Las ideas no tardaron en llegar y los usuarios discutieron la posibilidad de un reset parcial donde la historia del foro sería adelantada a 3 años después de la actual. Para más información visitar el tema aquí.
Bienvenido!

¡Hola! Bienvenido a Shinobi Chronicles. Disfruta de tu estancia en el foro, esperamos que sea de tu agrado y te registres para ser parte de la comunidad. Ofrecemos un seguimiento al manga y anime de Naruto con la libertad de desarrollar historias únicas con un personaje de elección. Contamos con un gran listado de jutsus. Cada personaje será diferente y podrá tener diferentes habilidades. Además brindamos la oportunidad de crear jutsus, clanes, organizaciones e invocaciones. Como extra, el foro tiene una sección de diseño con talleres y tutoriales.
Diviértete mucho y suerte en tu camino ninja!


ÍndiceCalendarioFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse

Comparte | 
 

 No todo es siempre lo que parece...

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Acarlight
avatar
Avanzado
Avanzado

Estatus
Especialidad Fuinjutsu
Atributos
Naturalezas
Ryous : 3500R
Mensajes : 402
Fecha de inscripción : 03/01/2015

MensajeTema: No todo es siempre lo que parece...   Dom Nov 22, 2015 5:36 pm

Porte. Una característica de la burguesía que les permitía el alarde entre ellos mismos, jamás había sido un partidario del porte ¿Y por qué habría de hacerlo? Mi camino lo había comenzado desde lo más bajo y en más de una ocasión me miraron desde arriba como nada más que un estorbo en este mundo, una boca más que alimentar. Pero eso había sido tiempo atrás, muy, muy, muy atrás. Hoy en día ya eran miles las veces que, con porte, me dedique a clavar con una daga, el pecho de algún noble. Algunas veces era por dinero, otras por favores y en más de una, por deudas. Pero eso también había quedado atrás. Nuevamente me desplazaba con porte por el establecimiento, la afinada técnica permitía decir que mi caminar era perfecto y a diferencia del resto de los presentes, aquello era un hecho, no un alarde. No portaba la vestimenta correspondiente a mi puesto, en su lugar, le sustituían un extravagante traje color carmesí, una mascará de arlequín sonriente, guantes blancos y un sombrero y zapatos a juego, también cargaba un elegante bastón de madera negra con chapeados de oro y plata. Observaba tras la mascará a los comensales que en sus mesas, miraban con altanería y algunos con desprecio hacia el personaje con el que con él que me había presentado. Muchos en el lugar sabían a que venía la gente enmascarada a aquel establecimiento y pocos en el lugar sabían qué clase de "empresario" era el personaje que me encontraba portando. Sin perder la postura, mi recorrido terminó al final de la sala, donde yacían dos hombres al lado de una cadena que daba acceso hacía un pasillo. Los dos hombres me miraron, aunque no a los ojos, ellos sí sabían quién era mi personaje. El del lado izquierdo comenzó a realizar una reverencia mientras que el del lado derecho abría paso a la cadena para después unirse a su compañero. Antes de darme paso, sostuve mi mascará y di una mirada hacia atrás."Escoria altanera, pronto de ustedes me encargaré también." El pensamiento vino de forma rápida y sigilosa, como el momento exacto en el que un asesino, ataca a su presa por la espalda y antes de que tuviera oportunidad de crear otro más, regresé la mirada y me encamine hacia el pasillo. El mismo me llevó a una pequeña habitación donde tres hombres ebrios y drogados, jugaban póker con sus sustancias sobre la mesa. Di unos golpecitos con el bastón en el suelo para llamar su atención y uno de ellos me miró con expresión de confusión pero de alguna manera logró ponerse de pie y por más impresionante que fuera, logró realizar su trabajo. Dio tres toques a la pared en un ritmo específico y segundos después la pared falsa se abrió de par en par y de ella salió un hombre ciego. Muy aparte de la edad que aparentaba (los setenta y algo) parecía gozar de muy buena salud y no cabía menor duda de que el traje que lucía era caro y lujoso. -¿Cuántos?- Preguntó mirando hacia el vacío. [–Solo uno Remus, tengo varios asuntos que atender así que te agradecería que te dieras prisa y dejarás de mirarme como idiota.-La risa me salió tan burlona como la voz que mis cuerdas vocales producía, pero todo era parte del espectáculo. El anciano mayordomo asintió, se dio media vuelta y regresó por donde había llegado sin un gesto que indicará haberse ofendido. Le seguí pero no antes de lanzar una moneda al hombre que había tocado la pared, mis pasos me adentraron a un nuevo y oscuro pasillo, con antorchas en las paredes laterales.

La puerta tras nosotros se cerró y el ambiente tuvo un drástico cambio de aires, tras unos metros de recorrer el pasillo esté se convirtió en una escalera que comenzaba a descender hacia la oscuridad. Los escalones eran grandes y de piedra, sin las antorchas descender las escaleras sería un reto para cualquiera pero no para mí, ya hacía tiempo que había aprendido a moverme en la oscuridad total. –Es un honor tenerle de nuevo en nuestras instalaciones señor Lawton, espero todo sea de su agrado.- La voz del anciano parecía débil pero resultaba cordial, ni un atisbo de odio o molestia representados, así como la alegría o humildad, una neutralidad total. –Siempre es un honor pagar para que se me permita insultar a alguien.- Mi personaje desbordaba más altanería que cualquier otro noble presente en el lugar y aunque fuera irónico, ese era precisamente el punto. –Pero dime algo ¿Puedo pagarte a ti para que llores o finjas alguna emoción? La verdad es que con tanta seriedad me asustas, Remus.- El anciano no respondió y el resto del camino lo realizamos en silencio, al llegar al pie de las escaleras, esté hizo una leve reverencia e inició su camino de regresó inmediatamente. “Fiel hasta le muerte ¿Eh?” Al tope de las escaleras, se postraba dos puertas de caoba con grabados, toma la manilla de una y tire con fuerza, el deslumbre de la iluminación sensibilizo a mis ojos pero nada a lo que no estuviera acostumbrado. La sala era una réplica de la que había arriba más sin embargo la clientela era de otro tipo, los nobles también se reunían ahí pero a diferencia de los de arriba, abajo todos portaban mascará. La clientela se divida de dos facciones, contratistas y prestadores de servicios, por no decirlo de una forma más sucia. Me adentre al lugar y a diferencia de las personas de arriba, aquí, nadie se dignó a mirarme, todos se ocupaban de sus propios asuntos. Un hombre enmascarado se levantaba de su asiento tambaleante y de la misma forma que yo entraba, él salía, nuestros caminos se encontraron e inclusive choco su hombro contra el mío. –¡Oh no! Espero y pueda perdonarme señor, creó que he tomado mucho por está noche.- Cualquiera a primera instancia habría dicho que aquella persona estaba ebria, más sin embargo... –El perímetro está asegurado, Mizukage-sama.- El murmullo fue casi insonoro, nadie que no fuera mi persona pudo ser capaz de escuchar, sin más miramientos alzó el hombre el rostro oculto y se retiró del lugar. Mí oído comenzó a reconocer una melodía que alguien tocaba a piano, buscaba su origen des-interesadamente a la par que pasaba a lado de las mesas colocadas en patrones circulares. Finalmente mi recorrido terminó al mismo tiempo que mi búsqueda, al llegar a mi mesa observe a la niña que tocaba plácidamente al fondo en un rincón de la estancia. Mi sorpresa fue grande, pues no era común ver a alguien tan joven en aquel lugar, aunque fuera de empleado, se necesitaba de cierta mentalidad para procesar todo lo que realmente pasaba en aquel lugar. Tome asiento realizando un breve gesto de saludo hacia la niña, tome mi sombrero y lo deje sobre la mesa, el bastón lo deje recargado sobre mis piernas a la par que extendía mis brazos en el cómodo sofá.“Ahora, a esperar.”

_________________



Última edición por Acarlight el Jue Dic 10, 2015 1:43 am, editado 4 veces
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Alice Abernathy
avatar
Jounin
Jounin

Estatus
Especialidad Médico
Atributos
Naturalezas
Ryous : 8700R
Mensajes : 531
Fecha de inscripción : 22/12/2014
Edad : 22

MensajeTema: Re: No todo es siempre lo que parece...   Dom Nov 22, 2015 9:36 pm



Know Your... Enemy?

"Últimamente los días y las noches se parecen demasiado, si algo aprendí en esta ciudad es que no hay garantías, nadie te regala nada, todo podía terminar terriblemente mal..."

Las notas fluían libremente alrededor del establecimiento, a la vez que mis dedos se movían suave y rápidamente, con una gran sutileza a lo largo de aquel gran teclado con brillantes teclas de marfil blanco, liberando una gran cantidad de melodías, melodías que al solo escucharlas sabias que estaban trasmitiendo algo muy profundo, sentimientos y emociones que un humano simplemente no podría expresar de ninguna forma posible, ni con palabras, ni con gestos, ni nada en absoluto más que con aquella forma de arte que era la música, que claro, muchos no sabían apreciar, pero aquel no era el caso, por algo me encontraba en aquel lugar en aquel momento. Mi música, aquella que podía transmitir tristeza y melancolía, que podía, tras aquellas ridículas mascaras que todos usaban, sacar las lágrimas de hasta el hombre más duro que se encontrase allí; como también, transmitir alegría, y llenar a cualquier hombre que se encontrase vacío por dentro, otorgándole emociones que nunca ha conocido o devolviendo las mismas que había olvidado hace mucho tiempo, al menos por un corto periodo de tiempo mientras mis manos seguían moviéndose. Las notas tal vez eran la representación de lo que había en mi interior, mas mi rostro no mostraba expresión u emoción alguna, mi boca cerrada, recta, mis ojos violáceos, centrados en un punto fijo en la pared, sin prestar atención a absolutamente nada, como si hubiese viajado a otro lugar lejos de allí, pero sin moverme un solo centímetro, como si no estuviera sentada en aquel lugar, tocando, como si no hubiera nadie a mi alrededor, era una sensación que me recorría por completo cada vez que tocaba y que solo se desvanecía al escuchar los aplausos de las personas a tan solo unos metros de mi o por la interrupción de algún otro factor externo. Una vez más fue aquello lo que me saco de aquel estado, el fuerte palmear de las personas y silbidos que alababan aquel don que poseía, aquel arte que expresaba a través de aquella gran caja de madera reluciente y elegante. Había algo que me molestaba de aquello, aquel brusco cambio en mis sentidos que se llevaba al cambiar de planos, por así decirlo, el hecho de que mi conciencia volviera tan repentinamente en mi misma hacia que me sintiera mareada por unos segundos, pero por otra parte me reponía fácilmente y aquellos aplausos no hacían más que alimentar mi ego.

- Discúlpeme, señorita Alice - Una voz muy suave pero algo deteriorada me interrumpió en el momento en que me encontraba por tocar otra de mis piezas, uno de los tantos mayordomos que atendían en el lugar y con el cual sentía cierto aprecio y con el cual no mostraba mi verdadero yo - Dime, Alfred - Dije, girando mi cabeza con una pequeña sonrisa que no muchos podían contemplar en su vida y asintiendo con la misma al presente, un anciano de unos setenta años, o al menos es lo que aparentaba, pero que aun así, se encontraba en la suficiente forma como para trabajar allí durante varias horas, pero, ¿A quién podía engañar?, su andar era claramente tan lento como torpe y a veces su palabras se convertían en balbuceos inentendibles, pero se esforzaba al máximo cuando se trataba de mi. - La.. Lamento interrumpirla.- Expreso con cierto remordimiento dejando una pausa, era un gran admirador de mi música y rara vez podía vérsele sin largar alguna que otra lagrima al terminar mis obras - Un-un hombre extraño le ha estado haciendo...señas desde hace rato, por favor ten-tenga cuidado, hay hombres peligrosos po-por aquí.- Advertía temblorosamente en voz baja mientras indicaba la posición de aquel sujeto. No dude en mirarlo sin reparo por unos segundos para volver mi cabeza hacia Alfred - No te preocupes - Le dije - Todo está bajo control, es alguien a quien esperaba - Mencione, sonriéndole nuevamente. - Puedes retirarte por hoy Alfred - Mi tono de voz cambio al decir aquello, denotando cierta rudeza y exigencia, como si tuviera un control total sobre él. Mi expresión también cambio, seria, fría como el hielo, ordene mi cabello y acomode mi vestido negro, cual era digno de una reina en la época victoriana. Tome un peluche con forma de conejo, vestido elegantemente, que se encontraba arriba del piano mirando hacia mí, mi admirador número uno, B-Rabbit, quien me había acompañado sin dudarlo a lo largo de los años, pero no iba a entrar en detalles en este momento. Di un pequeño brinco para salir del banco en el que me encontraba y comenzar a caminar hacia el enmascarado. - Te ves estúpido con eso en la cara - Le indique con total indiferencia y sin miedo a como este podría reaccionar, siempre había odiado aquellas cosas, ni yo misma me rebajaba a utilizar aquellas cosas en un lugar donde supuestamente eran obligatorias, en cambio, llevaba un pequeño velo negro transparente con puntos oscuros que solo tapaba la mitad de mi cara y por encima, adjuntaba unas orejas de conejo. - Pensé que me haría anciana para cuando llegaras... sabes que odio que me hagan esperar - Aquella última frase denoto un gran enojo y una enorme presencia irrumpió en el lugar, algo que no podía explicarse, algo abrumador que no tenía explicación, pero que no duro más de unos segundos, hasta que Alice se lanzó sobre un sillón frente al enmascarado, dejando a B-Rabbit a un lado y cruzando sus pies. - Pídeme un café - Ordene al enmascarado y ladee mi cabeza hacia B-Rabbit - El también quiere un chocolate - Mencione dejando una pausa - Tú pagas. - Ordene nuevamente y simplemente espere, después de haberme hecho esperar tanto tiempo, era lo menos que podía hacer.

Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Paraguas ~
avatar
Jounin
Jounin

Estatus
Especialidad Fuinjutsu
Atributos
Naturalezas
Armas
Spoiler:
 

Triunfos mi mamá dice que soy especial
Ryous : 500R
Mensajes : 1227
Fecha de inscripción : 02/12/2014
Edad : 16

MensajeTema: Re: No todo es siempre lo que parece...   Miér Nov 25, 2015 1:55 am

چه ربودن یک مگس که شما دل و جرات بال؟
به زندگی او خواهد شد.

¿Qué le arrebatas a una mosca cuando le arrancas las alas?
Su voluntad de vivir.

Las líneas de su cuerpo aparecían dibujadas con debilidad en la distancia, y Shawn era visible únicamente como una tenue silueta que aparecía y desaparecía a merced del titilar de la luz debajo de la cual su figura yacía, desnudo ante el reconcomio del viento. A su alrededor podían vislumbrarse manchas grisáceas cuya caterva las hacía visible expuestas por luz del farol, y como una luciérnaga atrapada en las tinieblas del Jardín del Eden, la luz de su cigarro era como un punto rojo aislado cuyo resplandor vivía entre las efímeras pausas que cada una de sus pitadas marcaba.
Podía sentir el frío escurriéndose a través de las varias yardas de tela que recubrían su cuerpo, y el reflejo de la temperatura circundante podía llegar a notarse en sus dedos entumecidos y su respiración pesada, se aseguraba de mover con regularidad los dedos de su siniestra, más por entretenimiento que por sentir alivio alguno en la condición de la extremidad aludida. El clima, pensó, poco a poco se había ido asemejando a una exteriorización de la incertidumbre que se había sembrado en las lóbregas y cavernosas profundidades de su mente, y el silbido del viento devolvía a su ser a épocas pasadas de las que sólo restaban cenizas de lo que una vez llegaron a significar.

El destello de luz allende ardía con el jolgorio de los presentes, y la cacofonía que de allí procedía mostraba la clase de individuos que allí podían llegar a reunirse, individuos que disfrutaban ahogando sus penas en actitudes beodas. Podía distinguir varias siluetas a través de las ventanas, como largas figuras negras que se reflejaban en los vidrios amarillos, más de uno concentrado en sus propios jolgorios. Qué hacía allí, pensó él. Si uno realizaba algún escrutinio sobre Shawn podría notar, tras ver las cuencas de sus ojos, en la profundidad de sus retinas y en sus iris azabaches, que una profunda exasperación empezaba a abrazar al pelinegro, y sus pensamientos, a pesar de los intentos por lo contrario, no podían evitar recorrer una larga amalgama de situaciones de las que quería evitar reflexionar.

Alzó una de sus muñecas y en ella confirmó, con una sombra de pesadez más atenuante ahora en su semblante, que era tarde. Dubitativo entre una dicotomía de pensamientos que iban desde el sí hasta el no, decidió que esperaría por él unos quince minutos más. Llevó dicho brazo hasta uno de sus bolsillos, y en este, sus dedos se encontraron con el frío metal de una cadena que llevaba encima el símbolo religioso que lo representaba. Movió lentamente dicho objeto, jugueteando con este, y sólo cuando entre los dedos de su diestra se encontraba el cadáver restante de su cigarro y la colilla fue una reminiscente de dicha droga, devolvió la mirada al edificio previamente mencionado, identificando al aludido mientras hacía su recorrido hacia el interior, subiendo los pocos peldaños de la entrada ataviado en las mismas prendas que este había tenido el detalle de haberle descrito previamente.
.- Al fin. - Dijo en voz baja, un bisbiseo dicho al aire que se perdería en el tiempo. Presionó la punta aun ardiendo de su cigarro contra el poste hasta extinguir el mismo, y notó que una sonrisa se dibujaba en su rostro.

La puerta se abrió y su llegada se anunció con el pesado chirriar de la misma, atrayendo con ello las miradas indiscretas de la muchedumbre allí presente, paseándose por los aspectos más liminales de sus prendas para quedarse con la larga cruz una vez el pelinegro les daba la espalda. Podía sentir, inclusive, los pequeños roces de la cruz al pasar cercano a algún individuo, así como los roces más intencionales, mostrándose indiferente ante dichos gestos.

.- Jack Montenegro. - Le comunicó con parsimonia al sujeto que se asemejaba a la descripción previamente mencionada, y vio cómo la entrada se despejaba al compás de su andar. Sus iris se desviaron para ver si encontraba en la expresión de aquel hombre algún rasgo de preocupación, pero la sorpresa que le causó no hallar reacción en este pronto se mezcló con la indiferencia que ese mismo hombre le impresionaba.
Bajó, con parsimonia, los escalones, escuchando el eco de sus pasos como único resquicio sonoro por una gran parte del recorrido, hasta encontrarse con el sonido de un piano al ser tocado. Cuando dejó atrás de su ser el último de los peldaños y sus dedos se enroscaron en torno a las manijas de las puertas, notó el sonido causado por un exceso de murmullos, y al abrir las mismas pudo sentir dicho sonido con más claridad, rescatando algunas palabras sueltas de entre el montón, pero imposibilitado de deducir las individualidades en la mencionada macedonia. Con mirada perdida, recorrió los albores del salón ante el cual se encontraba, notando en cada ser allí presente resquicios de los pecados que los representaban, hasta que distinguió, entre el montón, a la persona que la había invitado por esos lares.

Una vez estuvo al lado del Mizukage, dejó caer la cruz a su lado, y vio el reflejo de las vibraciones marcados en los líquidos circundantes. Ya sentado, una de sus manos se deslizó hasta tomar el vaso que yacía frente a su posición y deslizó la restante lentamente por sobre la boca del recipiente, hasta que la misma se llenó con agua. Sus iris se fijaron en las idiosincrasias de su porte, analizando los detalles de su vestimenta como el lienzo en blanco de un gran pintor.
.- Dijiste que seríamos tú y yo. - Señaló, y miró de reojo a la fémina allí presente, sin demostrar tapujo alguno en sus pensamientos al respecto. - Deduje que tendrías a alguien en el lugar, pero si consideras que mi maldita reputación vale de algo, será mejor que me expliques qué hace esta niña aquí o empezarás una pelea que me aseguraré que no puedas terminar. - El reconcomio se había hecho perceptible en su voz, y sus palabras, que empezaron con cierto almibaro, lentamente se estaban convirtiendo en una diatriba. Esas palabras que Shawn Klementieff había comenzado dejaban atisbar ahora resquicios aislados de la euforia de Cactus Jack. - Sé conciso y explícate rápido, porque si crees que vine aquí desarmado notarás tu equivocación cuando vuele este lugar por los aires.

_________________

Te rodearán en el agua hasta que vean rojo.
Yo soy el monstruo que tus padres te dijeron no existía.



Hombres normales perderían el sueño
ante meros pensamientos de danzar con la muerte.
La Guerra, la Justicia... Ese es su juego.
Pero a mí también me gustan los juegos:
Guerra, ese es mi favorito.
Mi alma sonríe ante el pensamiento
de sus manos temblorosas enarbolando esas pequeñas banderas blancas.
Ustedes tres han elegido una hermosa colina en la cual morir.

Sean cuidadosos invitando al demonio a su jardín,
porque puede que le guste y decida quedarse.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Acarlight
avatar
Avanzado
Avanzado

Estatus
Especialidad Fuinjutsu
Atributos
Naturalezas
Ryous : 3500R
Mensajes : 402
Fecha de inscripción : 03/01/2015

MensajeTema: Re: No todo es siempre lo que parece...   Jue Nov 26, 2015 3:42 pm

Paciencia, considerada por algunos como una virtud y por otros como una debilidad ¿En cuánto a mí? Nada más que una mera herramienta para lograr mis objetivos. Los chakras fluían y danzaban alrededor de todo el salón, mi detección me permitía identificarle a la mayoría de los presentes, pues siendo el Mizukage no era de extrañarse que conociera los chakras de todos los habitantes de mi aldea. La brumosa esencia apareció repentinamente y forzó a mis sentidos a adaptarse violentamente, las consecuencias de aquello fueron una pequeña desconcentración y un leve mareo, pero más allá de eso mi cuerpo y ser se mostraban inertes e inexpresivos, aquel era un chakra que también conocía. Usualmente, solo aquellos con habilidades sensitivas eran capaces de detectar fuentes de chakra pero en aquel único caso, todos los presentes fueron capaces de sentir aquel cambio tan drástico de atmósfera, solamente para desaparecer en el mismo instante que llegó. A pesar de todo, pocos eran los que miraban con nerviosismo y miedo, el resto había dejado de lado sus asuntos, se habían levantado de sus mesas y la gran mayoría había adoptado posiciones amenazantes al tal grado que pareciera que despedazarían a cualquiera que se atreviera a ponerme un dedo encima, aquello no estaba lejos de la realidad. "Aquí vamos, de nuevo." Comencé a escuchar la altanería de mi protegida, sin escucharle realmente o darle importancia a lo que decía, mis ojos buscaban atentos, a la espera y el asecho. Aquella niña de chakra monstruoso seguía hablando para cuando un extra se presento al salón, le mire y sabía que era él. Se acercó a mí solo para abrumar con sus propios caprichos de la misma forma que Alice había hecho, en algún momento me pregunte si no era posible que fueran parientes. No había mencionado una sola palabra desde que entre al salón y de la misma forma que Alice, fui paciente y espere a que el pelinegro dejara de hablar. ¿Reputación? Aquello hoy en día parecía significar "soy especialito". Alce la mano al aire y deje tronar los dedos, de forma inmediata, todos aquellos que se habían levantado en mi defensa comenzaron a salir del establecimiento, los pocos verdaderos clientes que no trabajan para mí pasaron a ser retirados forzosamente por los que sí. En cuestión de segundos el lugar quedó totalmente vació a excepción de nosotros y los meseros. A la par que el lugar se vaciaba los meseros depositaban todo tipo de licores caros y finos sobre la mesa, segundos después dejaron frente Alice una taza de café y un pequeño chocolate depositado sobre un plato de porcelana. Entrelace mis manos por encima del pomo de mi bastón que yacía de pie entre mis pies, deje al vacío unos breves segundos de silencio extra y le mire a los ojos. -Esté lugar estaba abarrotado y ahora solo somos tu y yo prácticamente, estoy seguro que está presencia no te afectará. Ella es mi protegida y yo su benefactor, me gusta creer en lo que llaman, talento potencial, pero la verdad es que ella no te importa a ti, al menos que aceptes trabajar para mí.-

Era estúpido preguntar que quería de él, aquel establecimiento existía precisamente por ese fin, introduje una mano dentro de mi saco y de él saque diversos papeles, solamente para colocarlos en la mesa junto a un bolígrafo. -Lo que te ofrezco es un contrato, el plazo es de tres meses y específica que de aceptar tu cuerpo me pertenece, esto significa que comes, duermes, vives y peleas de la forma en la que yo diga. Tu mente puedes conservarla, no me importa lo que pienses así como me importa menos si lo dices o no, de aceptar pasarías a formar parte de mi élite personal lo cual también te trae muchos beneficios, como el disfrutar de la mayor autoridad, después de mi claro. Hoy en día es difícil conseguir a alguien de confianza y no me malinterpretes, no confío en ti, pero confío en tu gusto por el dinero, entonces...- Un zumbido del comunicador que llevaba en el oído me obligó a romper con la conversación, presione el botón del comunicador para escuchar lo que necesitaba el escuadrón de la entrada. Al enterarme de la situación, saque un papel en blanco y otro bolígrafo del bolsillo, comencé a anotar instrucciones en el.
-¿Los trabajos? Bueno, basta con decir que son peligrosos, algo que solo alguien de tu... reputación puede realizar. Pero créeme la paga valdrá la pena e inclusive me esforzaré por que tengas tus caprichos satisfechos, pero...- Deje un silencio al aire, solamente para sopesar mis opciones, las cuáles eran ya limitadas, observe el papel con instrucciones, lo doble y deje a un lado del contrato. -Tu reputación te precede y así como sé que tienes talentos y habilidades especiales, sé que no arriesgas la vida por una moneda, mucho menos por una persona, esto te lo digo por cortesía de nuestros negocios, sí en algún momento la situación te rebasa y no concluyes el trabajo, no te molestes en regresar aquí, pues dedicaré todos los recursos que tenga a la mano para darte caza y recuperar así, lo que es mío y no habló precisamente del dinero.- Le deje pensar por unos momentos, por un instante mire a Alice y me pregunte que pensaría de todo aquello, pero me dí cuenta que no era realmente importante. -Lo dejo en tus manos, de aceptar firma, llévate esa nota y vete a trabajar, de lo contrario, te deseo suerte y éxito en la vida.- Me levante de mi asiento y me coloque nuevamente el sombrero para terminar mi despedida dando unos pequeños toques con el bastón al suelo. -Termina tu café, Alice.-
Nota:
 
Jutsus usados:
 

_________________

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Alice Abernathy
avatar
Jounin
Jounin

Estatus
Especialidad Médico
Atributos
Naturalezas
Ryous : 8700R
Mensajes : 531
Fecha de inscripción : 22/12/2014
Edad : 22

MensajeTema: Re: No todo es siempre lo que parece...   Jue Nov 26, 2015 7:45 pm

En tan solo unos pocos segundos, aquella sala se había convertido en una tumba, la mayoría de los presentes se habían marchado o habían sido echados por órdenes de aquel que se encontraba frente a mí y solo unas pocas almas rondaban en el lugar. Un nuevo sujeto apareció cargando una gran cruz encima y que dejo a un lado al sentarse, realmente no le había prestado atención al mismo en ningún momento aunque este había venido a hablar con nosotros, o más bien con el estúpido de la máscara, ¿Para qué?, que importaba, no era de mi incumbencia, ni si quiera había escuchado su nombre, de haberlo pronunciado, ni tampoco sus quejas, pero había algo que si era de mi importancia en ese momento y que acaparaba toda mi atención, todos mis sentidos, mis ojos estaban fijos sobre él, estire mi mano y tome aquella taza de café caliente que tanto anhelaba desde hacía ya unas horas para tomar un pequeño sorbo. Pero grande fue mi sorpresa al ver cuán horrible era el café de aquel lugar, jamás había probado algo tan horrible en toda mi vida, mi expresión no fue más que de rechazo y repulsión - "¿En serio hay que pagar por tomar esto?, deberían pagarme por si quiera haberlo probado" - Pensé mientras dejaba la taza y miraba el chocolate, totalmente indignada, definitivamente no iba a probarlo, ¿acaso querían envenenarme?, punto de comenzar a quejarme una vez más, cuando nuevamente volví a aquella realidad, las palabras fluían de la boca de mi primer acompañante y por primera vez, me resigne a escucharle atentamente. Al parecer aquel sujeto que había aparecido ante nosotros era alguna clase de mercenario, dispuesto a hacer cualquier cosa por dinero. Había conocido a muchos como ellos y definitivamente nunca acababan bien, no sería diferente para él, lo sabía muy bien. Escuche las palabras de este "empresario" y simplemente no pude evitarlo, desde el lugar más recóndito de mi ser, la risa de apodero de mi por unos largos segundos rompiendo la seriedad del asunto e interrumpiendo su conversación hasta detenerme, casi agotada, con una sonrisa algo burlona en mi rostro - Hacia mucho tiempo que no me reía de esa forma - Dije dejando una pausa para lanzar nuevamente una carcajada y seguir hablando - Por favor, ¿Qué clase de estúpido crees que aceptaría entregarte su persona y todo eso que pides a cambio de dinero?, es un mercenario, no una prostituta, idiota - Mencione, burlándome de el e insultándolo y dejando una pequeña pausa - Matara a quien tenga que matar y hará lo que tenga que hacer de la forma que a él se le dé la gana, le pagas para que haga su trabajo, no para que sea tu esclavo - Explique - "A menos que sea un idiota más" - Pensé. Realmente no sabía si estaba en lo correcto o no, realmente no me importaba, lo único que sabía era que disfrutaba burlándome de el en cuanto tenía la oportunidad. Deje que siguieran hablando hasta el final luego de aquella interrupción, me causaba curiosidad que era lo que haría aquel forajido que se había adentrado en nuestras tierras, ¿cuáles eran sus planes?, tal vez lo seguiría durante un tiempo, quien sabia, podría ser el inicio de grandes aventuras, negocios y quien sabe cuántas cosas más, parecía divertido. -Termina tu café, Alice- Fueron las últimas palabras del empresario, pero aproveche para hacer mi última jugada - ¿Qué tal si la terminas tú? - Dije levantándome mientras tomaba la taza de café y arrojaba su contenido sobre su rostro cubierto por la mascara y sus ropas.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Paraguas ~
avatar
Jounin
Jounin

Estatus
Especialidad Fuinjutsu
Atributos
Naturalezas
Armas
Spoiler:
 

Triunfos mi mamá dice que soy especial
Ryous : 500R
Mensajes : 1227
Fecha de inscripción : 02/12/2014
Edad : 16

MensajeTema: Re: No todo es siempre lo que parece...   Vie Nov 27, 2015 7:44 am

La influencia social que aquel hombre frente al cual su ser estaba quedó explícita cuando, tras el chasquear de sus dedos, los allí presentes, independientemente de los respectivos asuntos que concernían su estadía allí, partieron del lugar, forzados por la presión que aquella orden imponía sobre sus hombros. La cacofonía lentamente se fue extinguiendo y, seguida a la misma, sólo el silencio imperó en la habitación.
La resolución que el Mizukage encontró a las quejas que Shawn había emitido previamente hicieron que el pelinegro se arrepintiera de haberlas expresado siquiera, pues confirmó, muy a su pesar, que la demostración de poder llevada a cabo tuvo lugar porque aquellos individuos reconocían la superioridad jerárquica del enmascarado y, por ende, no estarían errados aquellos que señalaran una posible conexión entre ambas personalidades, exponiendo su rostro a una fama de la que gustaba mantenerse alejado. Notándose exhibido, pudo sentir una frustración hirviendo en su sangre, llenando cada retícula de su piel, ataviando sus ideas en dicha emoción y tergiversándolos en consecuencia. Maldito idiota, pensó, y sus ojos reverberaron la línea pensamientos que circulaban por su cabeza.

Posterior a la disposición de las muchas variantes de alcohol, el Mizukage empezó su retahíla de palabras. Siendo conciso y sin almibarar su discurso con redundancias para sonar convincente logró explicar su oferta en la búsqueda de adquirir sus servicios, desvaneciendo, en el proceso, parte de los prejuicios que Shawn se había formado sobre él. Notó una pequeña pausa en su hablar, y supuso que aquel detalle quizá albergaría cierta importancia más adelante.
Expuesta sus ideas al final y, tras unos segundos, añadido un pergamino a la ecuación, el Mizukage esperó el dictamen del pelinegro quien, con una media sonrisa dibujada en su rostro, no tuvo necesidad de revolver en demasía entre sus cavilaciones para concluir lo que le parecía ser la mejor opción.

La reacción de la adolescente lo tomó por sorpresa. Bajó la vista y distinguió manchas café dispersas sobre su vestimenta. Sonrió y paseó su mirada de forma efímera por la pelinegra, mas indiferente a lo que pudiera pensar al respecto.
.- Agradezco la entrevista, señor Mizukage, pero me temo que debo declinar la oferta. Cuando se ha molestado a tantas personas como yo he hecho a lo largo de mis años, permanecer mucho tiempo en un mismo lugar resulta contraproducente para las partes involucradas. Trabajar para usted sería darme a conocer, sería dejar un rastro que hasta el ninja más falso de talento podría seguir, pues estaría dejando una marca sobre mi paradero y sobre quién soy más grande de la que hoy dejé al venir aquí al dejarme ver compartiendo mesa con usted. - Llevó hasta las comisuras de sus labios el vaso lleno de agua y una vez aclaró su garganta, continuó: - ¿Me verá usted más seguido en esta aldea? Las probabilidades dicen que sí. Tres de mis clientes habituales se alojan en esta aldea, dos de ellos temporalmente. Lamento rechazar esta oferta, pero si precio algo más que al dinero es mi cuello como para arriesgarlo ofreciendo una lealtad de la que carezco. - Hizo una pausa y continuó. - Aceptaré este trabajo, como muestra de buena fe y con los precios y condiciones que usted estipuló. Muchas gracias por su tiempo y que Dios le bendiga. - Se encaminó hacia la salida, encendiendo un cigarro en la ida. Una vez fuera, susurró, a sabiendas de que podía estarlo vigilando todavía. - Estúpido burócrata. - Y se dirigió a la entrada de la aldea, preparándose para un posible combate contra una bitch.
Jutsus:
 

_________________

Te rodearán en el agua hasta que vean rojo.
Yo soy el monstruo que tus padres te dijeron no existía.



Hombres normales perderían el sueño
ante meros pensamientos de danzar con la muerte.
La Guerra, la Justicia... Ese es su juego.
Pero a mí también me gustan los juegos:
Guerra, ese es mi favorito.
Mi alma sonríe ante el pensamiento
de sus manos temblorosas enarbolando esas pequeñas banderas blancas.
Ustedes tres han elegido una hermosa colina en la cual morir.

Sean cuidadosos invitando al demonio a su jardín,
porque puede que le guste y decida quedarse.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Acarlight
avatar
Avanzado
Avanzado

Estatus
Especialidad Fuinjutsu
Atributos
Naturalezas
Ryous : 3500R
Mensajes : 402
Fecha de inscripción : 03/01/2015

MensajeTema: Re: No todo es siempre lo que parece...   Jue Dic 10, 2015 1:35 am

La declinación de mi oferta quedó hendida al aire, mientras observaba al peli-negro dar los pasos que le llevaban a la salida, de alguna manera aquel hombre creía tener control de su propio destino pero la verdad es que ya era parte del tablero de mi juego, sabía que de una u otra forma nuestro caminos volverían a cruzarse, si es que no moría en los próximos minutos. Mi atención se enfocó a Alice una vez más, aquella niña prodigio de talento inigualable, su futuro apuntaba a una escala mucho más grande pero su temperamento le estorbaba en su camino a la grandeza, estaba acostumbrado a sus berrinches pero había una delgada línea entre el mal humor y la insolencia. La taza salió proyectada hacia mí, más en un rápido movimiento alce el bastón con el brazo derecho acertando y destrozando la taza en pleno aire, mientras que depositaba la mano izquierda dentro del bolsillo de mi saco, el café quedó derramado por encima de la mesa. Mis ojos carmesí se posaron encima de ella con algo de decepción, tanto consentimiento la habían convertido en una niña malcriada y desagradecida con poca idea de lo cruel que era el mundo en realidad. Después de todo desde mi mandato Kirigakure disfrutaba de una paz sin igual, aunque fuera a la fuerza. "Tal vez es hora de enseñarle." En un rápido destello de velocidad incomparable aparecí instantáneamente en frente de Alice, tocando su mejilla con la desnuda mano izquierda. -Mi querida Alice, es evidente que te falta saber más de mercenarios y aún más de putas.- Al terminar mis palabras, los músculos se me contrajeron en un reflejo instantáneo ya preparado, la patada impacto con toda mi fuerza y velocidad en el abdomen de la joven proyectándola en dirección ahí donde yacía el piano que hace unos momentos con tanto fervor tocaba. La fuerza era suficiente como para impactar y destrozar el piano, no podía evitar esbozar una diminuta sonrisa al observar a la infante volando por los aires. Era una verdadera lastima y no era de los que les gusta hacer sufrir a las mujeres, pero si de verdad quería aprender a las malas, definitivamente lo haría. -Vamos Alice ¿Por qué no me tocas algo?-
Jutsus usados y activos:
 

_________________

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Alice Abernathy
avatar
Jounin
Jounin

Estatus
Especialidad Médico
Atributos
Naturalezas
Ryous : 8700R
Mensajes : 531
Fecha de inscripción : 22/12/2014
Edad : 22

MensajeTema: Re: No todo es siempre lo que parece...   Lun Dic 14, 2015 7:36 pm


Todo había terminado, tan rápido como había empezado, por supuesto, aquel empresario había sido un idiota y exactamente como lo había supuesto, el mercenario obviamente no había aceptado la estúpida oferta que el mismo le había propuesto y en cuanto pudo, aprovecho para salir de aquel lugar del cual yo también quería salir, estaba cansada y aburrida, sobre todo de aquel tipo que pensaba tener alguna clase de autoridad sobre los demás, necesitaba algo de acción, quería ver hacia donde iba aquel mercenario desconocido, ¿Que tramaba?, ¿Cuál sería su camino?, ¿Cuál sería su destino?, ¿Cuál sería su final?. Pero como siempre, mis planes se veían interrumpidos por algún idiota, el mismo idiota al cual había acompañado durante aquella reunión. Me encontraba ya de pie, de espaldas al piano que anteriormente había tocado, una de las obras de arte más grandes que existían y que había hecho exclusivamente para mí, de frente al contratista, cuando de pronto, el mismo desapareció de mi rango de visión para reaparecer justo frente a mí, tocando mi mejilla, ¿Quién se creía que era para ponerme las manos encima?, no dude en reaccionar, rápidamente retire su mano, alejándome unos pocos centímetros de él, mi enojo aumento al igual que mi chakra emergió abruptamente mientras decía sus palabras, un chakra aún más fuerte del que se había sentido anteriormente, llegando a rasgar el suelo y agrietar las paredes. Al terminar, aquel inútil propino una patada que dio con una gran potencia en mi abdomen, lanzándome directamente hacia el piano el cual quedo completamente destruido, formando una nube de humo donde mi cuerpo desapareció, apareciendo nuevamente a un lado del piano destruido donde ahora se encontraba una simple silla de madera.
- Créeme que ese será tu ultimo error - Dijo mientras realizaba una serie de sellos. Los efectos de aquellos sellos no se hicieron esperar ni un segundo, en tan solo unos pocos segundos, aquel pequeño lugar comenzó a ser masivamente destruido desde las raíces del suelo, una gigantesca vegetación comenzó a salir de las paredes y el piso, ramas gigantescas que comenzaban a dirigirse hacia el mizukage para atravesarlo por completo. Una gran cantidad de ramas que habían aparecido en aquel lugar ascendieron junto conmigo hacia la superficie mientras las demás hacían a un lado los escombros de aquel edificio que en tan solo segundos había quedado hecho polvo, dejándome a una altura de 85 metros sobre el suelo. Mientras tanto, los arboles seguían su camino, saliendo hacia la superficie de la aldea, destrozando, aplastando y asesinando a todo aquel que se encontraba a su paso, formando un inmenso y espeso bosque en medio de la misma que abarcaba una gran cantidad del territorio. Tal vez me había precipitado y había llevado las cosas a un nuevo nivel, pero si algo sabia era que no dejaría que aquel maldito bastardo saliera con vida de ese lugar, por supuesto que no lo haría. Nuevamente forme una cadena de sellos y de los mismos árboles que habían nacido hacia solo unos pocos segundos, comenzó a nacer un gigantesco bosque de flores que rodearían un área de 65 metros a la redonda de un poderoso polen que dejaría inconsciente a cualquiera que lo aspirase.

Spoiler:
 


Spoiler:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Borsalino D
avatar
Jounin
Jounin

Estatus
Especialidad Médico
Atributos
Naturalezas
Armas
Spoiler:
 

Triunfos
Ryous : 500R
Mensajes : 304
Fecha de inscripción : 05/01/2015

MensajeTema: Re: No todo es siempre lo que parece...   Lun Dic 21, 2015 5:48 pm

Sin duda era sorprendente y a la vez serio. Aquellas enormes formaciones que se originaron en no más de 1 minuto cuando para ello la propia naturaleza se tomaría centenares de años. Palpable fue que el mismo suelo retumbaba a tal despliegue - ¿Seguro que la otra no es Mizukage? - notese la ironía, ahora era yo, el que con Tyr en aquel apartado tomaba la apariencia de otro shinobi, esta vez uno de la misma villa con banda y todo para entorpecer y no crear sospechas entre los posibles efectivos de la villa.

Con pies de plomo visto y lo visto mientras que los clones avanzaban hacia la zona cero a la par que nosotros, en una boca calle de la avenida principal y con una distancia de separación de 100 metros permanecimos prudentes y atentos a los actos. La zona, que era rodeada por escombros de los edificios adyacentes, largos arboles, flores gigantes y dentro de ella 2 personas, no obstante era llamativo una densa capa de polvo, con tonalidades amarillentas y ocres que nublaban el área donde las flores nacieron, se había creado un autentico ecosistema en un abrir y cerrar de ojos.

Los clones se aproximaron aún sin adentrarse totalmente, no era seguro, y aún par de metros de lo que parecían las limitaciones del bosque se pararon, el de apariencia del guardia que me encontré al llegar tomó la palabra, haciéndose pasar por él tras copiar cada detalle, tanto de sus ropajes como de sus rasgos - Parece que nuestro visitante se ha internado en la villa... Mi original aún lo anda buscando junto con demás compañeros, sería idóneo que cooperase para capturarlo Mizukage-sama- con la voz bastante levantada y dirigida al bosque el clon informó de la actual situación, levantando el tono para que allá donde estuviese el Mizukage le diese la siguiente orden - El tipo se ha identificado y se ha verificado como un criminal de rango S, imagino que querrás que se cambie el procedimiento de actuación.... - las voces cesaron para esperar su respuesta, prontas o no alguien saldría de ahí dentro, o eso esperaba.

jutsus activos:
 

Aclaraciones.:
 

jutsus usados:
 

PD: Se ha editado de acuerdo a petición de fede, ya que en ningún momento pude verle yo su verdadera apariencia. Ahora tiene el físico de uno de los guardias de la puerta. Siento la confusión, fallo mío.

_________________

Hay que follarse a las mentes.



· Narro · Pienso ·


Última edición por Borsalino D el Mar Dic 22, 2015 7:38 pm, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Tyr
avatar
Jounin
Jounin

Estatus
Especialidad Sensor
Atributos
Naturalezas
Armas
Spoiler:
 

Ryous : 1400R
Mensajes : 226
Fecha de inscripción : 16/02/2015

MensajeTema: Re: No todo es siempre lo que parece...   Mar Dic 22, 2015 7:11 pm

Furui, el viejo que me introdujo en aquélla secta de majaras según el resto del mundo, me dio lo que le pedí y un extra, objetos que guardé junto a mis objetos más seguros dentro de mis ropas. Después de tal hecho encaminamos el viaje hacia el combate, esa zona llena de árboles nacidos de la nada por obra del usuario de mokuton, ignorando a esa rata que pretendía ser el secuaz de la sombra.

Antes de llegar, junto con el viejo, tanto yo como mi clon cambiamos de apariencia, manteniendo mis habilidades activas intactas bajo la apariencia de una joven kunoichi con la bandana de la aldea en cuestión. Al momento de separarnos, mi clon y yo comenzamos a esparcir mi chakra por los alrededores.

Mi clon simplemente siguió al del viejo y se quedó junto a él. Mientras tanto, yo me senté en el suelo de esa boca calle, apoyando la espalda en la pared y cruzando las piernas, simplemente esperando y observando mediante mis sentidos lo que ocurriría a 100 metros de distancia y en ese bosque, sin perder detalle de los alrededores.
Activos:
 
Jutsus:
 
Apariencia:
 

_________________

                 << Narro - Hablo - Pienso >>                 







Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: No todo es siempre lo que parece...   

Volver arriba Ir abajo
 

No todo es siempre lo que parece...

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.

 Temas similares

-
» No todo es lo que parece
» No todo es lo que parece (mini fic)
» imagenes de todo tipo estan curas XD !!!
» Todo sobre los Dados
» La mirada que lo cambia todo (Nos duele que te duela)

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Shinobi Chronicles. :: País del Agua :: Aldea de la Niebla :: Ciudad-